Prólogo

Su primer contacto profesional con el mundo de la ópera se produce en noviembre de 1996, cuando su maestro y por entonces Director Musical de Escenario y Maestro Correpetidor de la A.B.A.O., Alejandro Zabala, le propone tocar la celesta interna en la ópera Suor Angelica. Apenas dos meses después tiene que sustituirle como pianista en María Stuarda y después en las tres óperas que restan de esa temporada. En agosto de ese mismo año la A.B.A.O., le propone trabajar con ellos como asistente del regidor y segundo pianista. En el período que abarca desde 1997 hasta 2000 intervine en veintidós títulos, y en 2000, tras la marcha del titular, es nombrada Director Musical de Escenario y Maestro Correpetidor, puesto en el que ha realizado dieciocho óperas.

En 2002 le ofrecen ser Jefe de Estudios de Musikene, el Centro Superior de Música del País Vasco en donde es Profesora de Repertorio desde el curso anterior. La ilusión por participar en la creación y consolidación de un nuevo centro que Euskadi se merecía y por el que tanto se había luchado durante años asi como la imposibilidad de compatibilizar ambos trabajos, le empuja a aceptarlo y, en consecuencia, abandonar con gran pena la A.B.A.O..

Ya en 2004, tras haber abandonado la Jefatura para dedicar más tiempo al piano, ha sido requerida por el Teatro Real de Madrid para intervenir en Siegfried y Götterdämmerung de Wagner y por el Liceu de Barcelona para hacerlo en la misma Siegfried.

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